La Navidad, la fiesta más idealizada por todos y descrita como la más esperada del año por algunos. Aquella en la que las personas, por lo menos, se desgastan planeando por lo mínimo con dos semanas de anticipación, para que llegue a ser una celebración ideal.
Lo fundamental de cada 25 de diciembre, que incluso puede llegar a quitar el sueño, es la cena navideña, comida que se encargará que los paladares de cada uno de los integrantes rebose de amor e ilusión con tan solo probar un pequeño bocado. Lo que lleva a preguntarse, ¿Es en todos los lugares la misma cena?, tanto en Chiclayo como Lima, coincidimos en la mayoría de festividades, pero la forma de pasarla puede llegar a ser muy diferente.
Sabor y sazón
Las cenas navideñas en Chiclayo, se acostumbra también en comer: Pavo, pollo, lechón, pato, entre otras aves; entonces, ¿qué tiene de diferente aquella cocina con la limeña? La respuesta yace en los condimentos de cada comida, el plato puede ser llamado igual, pero la famosa “sazón” es muy diferente en el norte, ahondando un poco más, algo que no agrada mucho en la cocina norteña con respecto a la capital, es la gran cantidad de condimentos que tenemos, sea la pimienta, comino, ajino-moto entre otros, que resultan muy fuertes en sabor.
Un dato curioso es la fermentación de la chicha de jora, se le añade la famosa chancaca, lo cual le da un sabor mucho más agradable y un color diferente, suele ser la base para todo. Las cantidades de condimentos se limitan a que la chicha de jora tenga todo el protagonismo; esto dándole un toque más natural, se menciona que los condimentos le dan un toque más seco que disgusta fácilmente al paladar, son estos pequeños detalles los que generan una gran diferencia entre las comidas.
Por otro lado, en la capital acostumbramos mucho a depender de sabores más fuertes que proporcionan los condimentos; no tenemos esa intención de preparar algo con implementos mucho más naturales, lo cual a nuestro paladar puede llegar a estar bien, pero en comparación a otros departamentos y provincias, es algo que no debería ocurrir.
Secretos norteños
¿Será entonces la sazón el único punto que diferencia las cenas en los distintos departamentos del Perú?; pues no, algo que pueda hacer caso omiso en muchas oportunidades es aquello que hacemos luego para sentar la cena, es decir, cómo es acompañado el plato fuerte para que no caiga mal luego de haber disfrutado tal manjar de dioses como una rica cena navideña.
En este punto algo que se acostumbra mucho a acompañar en Lima es un rico champagne, conmemorando una celebración combina muy bien con los distintos platos que tenemos, desde un pavo horneado, un buen pollo cocido entre otras aves, pero por lo general resulta ser comida caliente que encaja muy bien con un licor no tan fuerte.
Por otro lado, en las cenas en el norte se acostumbra sentar la comida con chicha de Jora, ya que las comidas y la cocción de las carnes suele ser un poco más fría; “Si te tomas una cerveza se te viene hasta el alma”, es una frase haciendo referencia al momento indicado en el que se debería tomar un licor en específico en este caso la chicha de jora; por otro lado, recomiendan ir sentando la comida con la chicha de jora, ya que, esto ayudara a que tu estómago pueda calentarse un poco y evitar ese dolor estomacal.
Estos pequeños detalles que se tienen en el norte, son los que hacen de cada comida una experiencia única e incluso difícil de quitar del paladar.

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